A las 7:33 h de la tercera jornada de Expo Cannabis, Alika dejó una marca indeleble en el escenario: con voz firme y mirada encendida, denunció las violencias que muchas mujeres padecen —también dentro del reggae—, y llamó a repensar la coherencia de los mensajes de paz. En su discurso, aludió directamente al caso de Fidel Nadal y convocó a toda la comunidad musical a construir espacios más justos y empáticos.

El discurso de Alika: una voz que interpela
“No se puede hablar de amor si maltratás. No se puede cantar sobre respeto si lo negás a las mujeres que te rodean. No se puede predicar unidad cuando tu palabra hiere.
Yo crecí en este movimiento, lo amo, lo defiendo, pero también lo quiero ver evolucionar.
Las mujeres no estamos más para callar ni para sostener silencios que nos duelen.
El reggae siempre habló de libertad: ahora esa libertad tiene que incluirnos de verdad.
Porque el maltrato hacia las mujeres no tiene lugar en el reggae latinoamericano.”
— Alika, Expo Cannabis 2025 (Buenos Aires).
Sus palabras cortaron el aire con una mezcla de dolor y esperanza. No fue un exabrupto, fue un manifiesto. Alika habló con la autoridad de quien ha recorrido escenarios, luchas y procesos de sanación; con la claridad de quien sabe que el arte también debe ser una herramienta de conciencia.
Una escena que pide reflexión
El reggae en Latinoamérica ha sido históricamente un refugio de mensajes libertarios y de resistencia. Sin embargo, los movimientos sociales actuales —y especialmente el feminismo— invitan a revisar esas estructuras que aún reproducen desigualdades. La referencia directa a Fidel Nadal marcó un punto de inflexión: no desde el ataque, sino desde la exigencia de coherencia ética.
La intervención de Alika no sólo resuena por lo que dijo, sino por quién lo dice: una pionera que abrió camino para otras mujeres en una escena dominada por voces masculinas.
El impacto y el llamado a la acción
Tras el discurso, las redes sociales y los pasillos de la Expo se llenaron de conversaciones. Músicos, periodistas y productoras coincidieron en la necesidad de generar protocolos y espacios seguros en los festivales.
El mensaje de Alika fue más que una denuncia: fue una propuesta de madurez cultural.
En tiempos donde el reggae busca recuperar su vitalidad tras años de estancamiento mediático, este tipo de gestos revitalizan el debate y obligan a mirarse al espejo.
El arte y la responsabilidad
Alika concluyó la entrevista con una frase que sintetiza su postura:
“La paz se construye con justicia, no con silencio.”
El mensaje trasciende géneros musicales y se vuelve universal. Desde Dr. Bongo Bong consideramos fundamental acompañar estas voces que promueven la reflexión y la transformación social a través del arte.
Si vos o alguien que conocés está atravesando una situación de violencia de género, podés comunicarte las 24 hs, los 365 días del año al número 144. La línea es gratuita, confidencial y brinda contención, información y asesoramiento.


