El guitarrista detalló en el programa nocturno de Vorterix su hito personal en Niceto, anticipó el reencuentro de BARRO y ejecutó dos temas que confirmaron por qué es considerado uno de los virtuosos del metal argentino.
La primicia que incendió las redes
El lunes 20 de octubre, cerca de la medianoche, Chowy Fernández llegó al estudio de «Esto No Sucedió» —conducido por Tomás Pergolini, Ezequiel «Chapira» Manuk y Harry Alex— con guitarra en mano y una noticia que los seguidores de la escena metalera argentina esperaban hace tiempo.
Entre risas y anécdotas sobre Magic: The Gathering y dolores testiculares (sí, el programa tiene esa vibra), Chowy soltó la bomba: su primer show solista en Niceto Club está confirmado para el jueves 30 de octubre a las 20 horas, acompañado por las bandas Pleia y Disomnia como teloneras, además de grandes invitados.
«Para mí es una locura», confesó con visible emoción. Fernández describió este show como la vara más alta que se ha puesto artísticamente hasta ahora, un hito en una carrera de más de 20 años que incluye colaboraciones con Kiko Loureiro, el Tano Marciello y hasta haber sido guitarrista en La Esfinge, el proyecto heavy metal de Cristian Castro.
«Soy jefe de más de 20 personas en este proyecto. Pago sueldos. Es una locura, nunca me lo imaginé», reveló el músico oriundo de Puerto Esperanza, Misiones. «Es vivir la experiencia, subir de nivel. Tocar en lugares cada vez mejores, presentar un show mejor, con video, con luces, todo programado con los temas.»
Las entradas para el show ya agotaron su primer lote, lo que habla del momento que atraviesa este guitarrista de técnica implacable y propuesta sin concesiones.
BARRO: la pregunta del millón tiene respuesta
Pero el verdadero momento de tensión llegó cuando los conductores lo enfrentaron con la pregunta que persigue a Chowy en cada entrevista, cada comentario en redes, cada encuentro casual, hasta incluso se lo preguntamos en una entrevista en el programa Dr Bongo Bong: ¿cuándo toca BARRO?
«Piden Metal Day, che», disparó uno de los conductores. La respuesta de Chowy fue contundente: «En diciembre nos juntamos de vuelta con BARRO».

El músico fue cauto pero claro. No habló de una fecha confirmada, sino de un reencuentro. «Es difícil, son cuatro personajes. Es como medio Space Jam. Todas esas estrellas tienen que alinearse», explicó en referencia a la complejidad de coordinar agendas entre él, Ca7riel, Julián Montes (bajo) y Alan Fritzler (batería).
BARRO, la banda que fusiona metal alternativo con la voz y presencia escénica de Ca7riel, se convirtió en una de las revelaciones más contundentes de la escena argentina. Su disco ConstiMordor les valió un Premio Gardel en 2024 por Mejor Álbum de Rock Pesado, y sus shows en Niceto Club en 2023 fueron sold out totales.
«Un fenómeno lo que está pasando», dijo Chowy sobre BARRO. «Creo que también hay carencia de lo que hacemos nosotros en el metal. Es como que estamos haciendo un estilo que no es algo súper innovador, nuevo, sino que es algo distinto a lo que hacen todos. El hueco estaba vacío y vinimos a llenarlo nosotros».
Entre la guitarra y el micrófono: Chowy canta
Una de las revelaciones más sorprendentes de la noche fue cuando Chowy confirmó que está incursionando en el canto, algo que presentará en su show de Niceto.
«Siempre me gustó cantar, pero en mi casa, tranqui, en la ducha», confesó entre risas. «Sé que no canto desafinado, pero no soy cantante y tampoco tengo los huevos para ir de frontman. Pero ahora tengo 42 años y me chupa tanto un huevo. Tengo ganas de hacerlo.»
El guitarrista ya debutó vocalmente con «Mis demonios», una balada que comenzó como colaboración con Ca7riel y que estrenó en el Marquee Club en junio de 2025 Metal-argento. «Es como estar en pelotas, todos te están mirando», describió la vulnerabilidad que implica cantar en comparación con tocar la guitarra, instrumento en el que es un virtuoso indiscutido.
Chowy también adelantó que está preparando dos discos solistas: uno completamente instrumental y otro cantado. Su último trabajo, el EP «La muerte del robot», ya está disponible y fue presentado en las MCL Sessions junto a Agustín Rossi (bajo), Nicolás Pons (teclados) y Ezequiel Courvoisier (batería)
Metal, paladares exquisitos y constancia
Durante la entrevista, Chowy fue generoso al hablar de su proceso creativo. Reveló que graba todo en su casa de Constitución —el mítico «ConstiMordor», que le da nombre al disco de BARRO en referencia al barrio turbio donde vive y al lugar oscuro de «El Señor de los Anillos»
«Para mí es una bendición. Yo estaría todo el día haciendo eso», dijo sobre la producción casera. «Tengo una Motu Track 16, una compu con un i7, y conecto la guitarra directo a la placa.»
También habló sobre su filosofía artística: «Hago lo que me gusta a mí, no es lo que hago pensando que le va a gustar a alguien. Si no me gusta, no lo subo. Es una cosa personal que tengo con eso».
Sobre su banda para el show solista, destacó la química entre músicos de distintas vertientes: «Nico y Agus son más del palo del groove, del funk, del jazz y la improvisación. Ezequiel y yo somos más metaleros. Los cuatro mezclados se arma algo muy orgánico. Para mí es una banda.»
Y dejó un mensaje para los jóvenes músicos: «La constancia para mí es la clave. No importa si lo hacés bien o mal, si un día no tocás tan bien, otro día sí. Si sacás un buen tema, si no, vos tenés que darle y darle. En algún momento aparece un diamante.»
De la Patagonia a Niceto: el tour que se viene
Antes del show consagratorio en Niceto, Chowy tiene por delante una gira patagónica: 23 de octubre en Estación de Cerveza (El Bolsón) y 24 de octubre en Modo Bar (Bariloche).
«Nos vamos con un amigo que se llama Pietura que lo está organizando. Los invitamos a todos los que anden por allá», convocó el músico.
Después de Niceto, el calendario marca el Argentina Metal Fest en abril de 2026, donde Chowy volverá a demostrar por qué es considerado uno de los guitarristas más técnicos y expresivos del metal nacional.
Una noche de dos temas demoledores
La entrevista incluyó dos performances en vivo que dejaron a los conductores sin palabras. Chowy ejecutó dos temas instrumentales de su repertorio solista con una precisión quirúrgica y una potencia sonora que hizo temblar el estudio de Vorterix.
«Es otro idioma», confesó Harry Alex, uno de los conductores que está aprendiendo guitarra. «Uno se plantea si está tocando el mismo instrumento que esa persona.»
El músico tocó con una guitarra sin clavijero —»porque puede, porque quiere», bromeó— y explicó que posee más de 20 guitarras, cada una con una función específica. «Cada una tiene una prestación especial para cierto estilo. Tengo todos los calzones y las medias agujereadas, pero prioridades, bro.»
El under que llega a Niceto
Chowy Fernández también reflexionó sobre el camino recorrido desde tocar en espacios under como Primer Piso hasta llegar a Niceto. «He ido a primer piso cuando abrió, con la cucaracha, las ratas. Era el caño, una barra, el Chowy y yo», recordó uno de los conductores.
Chowy vive hace casi 20 años en Constitución, en una esquina conflictiva del barrio porteño, rodeado de grafitis políticos y trabajadoras sexuales. Ese es su ecosistema creativo, el lugar donde compone, produce y da clases de guitarra.
«Pensé en mudarme, pero me gusta también el saborcito distinto del peligro», confesó entre risas. «Me gusta tener 20 guitarras y que nadie sepa.»


